Regresarás otro día,
que no tengas prisa,
ni nada que comprar,
Suave de pasos y manos,
suave de presente y
muy probablemente
suave en el futuro.
Me voy a sentar en la ventana,
tambien suave...
porque sé...regresarás otro día
y quizá yo no me entere
pero mi cabello estará largo para acariciar tus dedos.
Y mi hombro estará
reconfortable
para rozar,
suave,
tu cabeza.
Y mi nombre y el tuyo seran los mismos,
aunque tu y yo no.
aunque tu y yo no.
Y mi hoja estará limpia,
y blanca,
y lista...para ti.
Para ti,
para cuando vuelvas
suave de pasos y de historias;
sin nada que inventar,
o nada que cargar,
con ganas de tejer,
y cantar
y contar.
Y no tengas que quedarte,
aunque quisieras...
pero vas suave,
como tu promesa;
quizá después.
Pero hoy,
esta noche,
se que contarás en 3 mis respiros,
vas a abrir la ventana
de espaldas al piso,
de palpitar al cielo
y suave,
te iras,
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada